Pecho al viento /
jueves, 13 de octubre de 2011
Esa mañana fue incomoda,
no nos despertamos.
Sin embargo ahí estaba:
el viento en la ventana.
Agitaba las cortinas,
dejaba pasar el sol.
De noche son distintas,
(y ya teniendo mis ojos abiertos,)
se cargan de melancolía.
Flotan pesadas en el aire,
dejan acomodarme.
Son simples, se agarran en nada,
bruscas y forzadas.
Hacen el marco perfecto
para ella y su pecho.
Yo estoy ahí, mirando el cielo,
atravesando el viento.
Esa mañana fue incomoda,
no nos despertamos.
Sin embargo ahí estaba:
el viento en la ventana.
Agitaba las cortinas,
dejaba pasar el sol.
De noche son distintas,
(y ya teniendo mis ojos abiertos,)
se cargan de melancolía.
Flotan pesadas en el aire,
dejan acomodarme.
Son simples, se agarran en nada,
bruscas y forzadas.
Hacen el marco perfecto
para ella y su pecho.
Yo estoy ahí, mirando el cielo,
atravesando el viento.