<body><script type="text/javascript"> function setAttributeOnload(object, attribute, val) { if(window.addEventListener) { window.addEventListener('load', function(){ object[attribute] = val; }, false); } else { window.attachEvent('onload', function(){ object[attribute] = val; }); } } </script> <div id="navbar-iframe-container"></div> <script type="text/javascript" src="https://apis.google.com/js/platform.js"></script> <script type="text/javascript"> gapi.load("gapi.iframes:gapi.iframes.style.bubble", function() { if (gapi.iframes && gapi.iframes.getContext) { gapi.iframes.getContext().openChild({ url: 'https://www.blogger.com/navbar/559924794239133235?origin\x3dhttp://artcrusader.blogspot.com', where: document.getElementById("navbar-iframe-container"), id: "navbar-iframe" }); } }); </script>
Potion / viernes, 20 de julio de 2012

Hace muchos años, cuando todavía era un nene de alma, estaba obsesionado por la imagen que daba, pero me preocupaba todavía un poco más qué tipo de persona iba a ser. Probablemente lo segundo me era menos recurrente porque lo tenía bien en claro: quería ser de esos tipos que soportan todo. La tenia servida, me gustaba escuchar a la gente aunque tenía cero respuestas, guardaba las palabras y tiraba algo de vez en cuando. Hoy en día me doy cuenta que el saco me queda grande. No soy de los tipos que soportan. Esa necesidad de estar dando todo el tiempo, de hablar, hablar, hablar, compartir todo con todos, me sacó todo misterio y capacidad de guardar cosas. Llené el inventario de puras potions.

Me rindo seguido ante todo. Ante las personas, ante lo que hacen y dicen. Ante las metas a largo plazo, ante las medianas y cortas. Me rindo a la mitad de todo y dejo un último tramo librado al azar, me dejo llevar por la corriente y si llega a buen puerto, mejor.

Luz y ramitas