Merry Go Round /
lunes, 10 de septiembre de 2012
No hay nadie que termine de entender
lo que al final del día pica en la garganta.
Son palabras, todas hermanas.
Algunas hijas de primos y otras guarangas.
No tienen tono, son erráticas,
se miran entre sí y explotan en la ducha
donde nadie las escucha.
Extraño la unión, las charlas,
los consejos de todos para crecer de a poco.
Ya no nos hablamos y cada uno va por su lado,
andamos torcidos porque estamos separados.
Sin embargo resulta que un día nos juntamos,
nos miramos las caras,
hacemos gesto de extraños
pero quisiéramos abrazarnos.
No hay nadie que termine de entender
lo que al final del día pica en la garganta.
Son palabras, todas hermanas.
Algunas hijas de primos y otras guarangas.
No tienen tono, son erráticas,
se miran entre sí y explotan en la ducha
donde nadie las escucha.
Extraño la unión, las charlas,
los consejos de todos para crecer de a poco.
Ya no nos hablamos y cada uno va por su lado,
andamos torcidos porque estamos separados.
Sin embargo resulta que un día nos juntamos,
nos miramos las caras,
hacemos gesto de extraños
pero quisiéramos abrazarnos.