Melancolía /
domingo, 9 de diciembre de 2012
"Un día lo agarré a mi hijo, le dije 'yo quiero que aunque sea una vez lo veas cantar a Charly'... que lo veas jugar a Maradona... que me acompañes a ver a Termperley... Soy hincha de Temperley, ¿te acordás de eso? Ni de Boca ni de River, de Temperley. El tiempo se encontró con que Temperley desaparecía por defraudación, lo vió entrar a Charly destruido en una clínica... y lloró como nunca cuando a Maradona lo sacaban del mundial de Estados Unidos. Y esos son nuestros ídolos..."
