Volver /
martes, 29 de enero de 2013
Pasaron las horas.
Pasaron las horas.
Me ayudaste muchísimo
aceptando mi cabeza entre tus brazos.
Tu último año en nuestro nido,
espero que lo hayamos disfrutado.
Idas y vueltas
que me alejaron de mi orden.
Ya puse las cosas en su lugar.
Las limpié, me equipé con
todo lo que pude y volví a jugar.